Las salinas de donde provienen los productos de SolySal de Colima se encuentran situadas en los márgenes de la laguna de Cuyutlán, un vaso lacustre cuyas aguas son el producto del escurrimiento milenario de las aguas provenientes de las montañas que le rodean.

El proceso de producción ha ido evolucionando sin perder su esencia artesanal. Anteriormente, la sal se extraía por lixiviación de la tierra salitrosa. Actualmente, sin embargo, se bombea agua salada de pozos artesianos, llamados tajos, la cual, por evaporación produce la sal. De esta manera, se obtiene una sal aún más pura que la que se produce con el procedimiento tradicional. Los pozos de las salinas de SolySal son los únicos que se excavan a más de 10 metros de profundidad, garantizando una mayor pureza de la sal.

Durante el proceso de evaporación del agua salobre, todos los días se forma una tenue capa superficial, que es llamada espejo por los salineros. Esta capa se recolecta cuidadosamente a mano, y esa es la Flor de Sal.