Nuestra empresa

SolySal de Colima, S.P. de R.L., es una empresa mexicana dedicada a la producción, envasado y distribución de sal marina y productos derivados.

Fundada en 2004, SolySal de Colima tiene sus campos de producción en la laguna de Cuyutlán, un vaso lacustre de aguas salobres, alimentado por las aguas del Océano Pacífico. Las salinas se encuentran rodeados por montañas, por lo que a lo largo de millones de años, se ha depositado en el subsuelo un agua de composición única, que nos brinda la materia prima para la obtención de sal de calidad suprema.

Nuestra empresa ha sido pionera en la obtención en México de Flor de Sal. Las características únicas del entorno de nuestros campos de producción, así como el cuidadoso proceso artesanal de producción, selección y envasado, hacen de SolySal de Colima un líder en la producción de sal gourmet en México.

Misión, Visión y Valores.

Misión: Producir, envasar y comercializar la Flor de Sal y la Sal de Mar de Colima, sales bajas en sodio y ricas en minerales, conservando el proceso artesanal, cuidando las normas de higiene y observando un estricto control de calidad en beneficio de nuestros consumidores.

Visión: Posicionar la Flor de Sal y la Sal de Mar de Colima en el conocimiento y el gusto internacional, como una de las mejores sales del mundo.

Valores: Honestidad, Espíritu de innovación, Trabajo en Equipo, Confianza, Armonía, Sustentabilidad

Las salinas de Cuyutlán

Desde la época prehispánica, las salinas de Cuyutlán, en el estado de Colima, tuvieron una trascendental importancia. El poderosos imperio azteca controlaba las rutas de la sal, que consideraban altamente estratégicas.

Durante la dominación española, la sal obtuvo una especial relevancia, ya que era un ingrediente indispensable para la producción de plata, principal producto y soporte de la economía de la Nueva España. A finales del siglo XVIII, en Cuyutlán se producían anualmente hasta 3,600 toneladas, que eran transportadas desde Colima hasta la ciudad de México y a las zonas mineras de la época.

Alrededor de 1890 se introdujo una nueva tecnología en las minas de plata, sustituyendo la sal por cianuro, lo que provocó la desaparición de muchas salinas del país. Las de Cuyutlán sobrevivieron debido a la alta calidad de la sal que proporcionan, lo que la hace especialmente adecuada para su uso comestible.

Actualmente, Cuyutlán sigue siendo el lugar de origen de una de las mejores sales del mundo, que conservan la esencia de la producción artesanal, con procesos mejorados que garantizan una mayor higiene y pureza.